Uno de los inventos más novedosos del año pasado: se trata de una batería que convierte la energía cinética del movimiento en energía química, que puede ser utilizada para alimentar cualquier dispositivo. Esta batería almacena la energía hasta que se libera como corriente eléctrica. Entonces, puede funcionar, por ejemplo, poniendo la batería en la parte de debajo de un zapato, para generar energía con cada paso. Su desarrollo estuvo a cargo Zhong Lin Wang y otros colegas del Georgia Institute of Technology.
Esta tecnología en sí no es nueva, pero la verdadera innovación es que combina los dos procesos necesarios en uno. Antes, para lograr capturar la energía cinética había que convertir la energía mecánica en electricidad, para luego convertirlo en energía química. Este nuevo método se salta ese paso intermedio y convierte la energía de movimiento en energía química almacenada. Al eliminar la necesidad de convertir la energía mecánica en energía eléctrica para cargar una batería, la nueva célula híbrida utiliza energía mecánica más eficientemente que los sistemas que utilizan generadores y baterías por separado. Eso significa que este nuevo proyecto introduce un nuevo enfoque en la tecnología de baterías.
Esta tecnología crea un proceso cinco veces más eficiente que los actuales y además reduce el peso y tamaño de la batería resultante, haciéndolo más portátil y fácil de incorporar a todo tipo de dispositivos.
El problema de la batería es que actualmente no es capaz de generar mucha energía, solo suficiente para una calculadora de bolsillo, pero los investigadores creen que con un par de ajustes podría llegar a producir energía ilimitada.
Esta invención fue nombrada una de las innovaciones más importantes del año por la revista Physics World.
El estudio original fue publicado en la revista Nano Letters en agosto de 2012.
Fuente: Mother Nature Network.y Georgia Tech News.

