Hay unos 6.500 elefantes en Tailandia, de los cuales 2.500 viven en el medio silvestre. En este momento, el marfil de los colmillos puede ser cortado de los elefantes domesticados y luego vendido legalmente en el mismo país. Sin embargo, expertos y grupos conservacionistas alegan que esta ley está siendo utilizada para ser comercializado ilegalmente.
Se cree que es el comercio legal de este país el que alimenta altísimos niveles de caza furtiva de elefantes a lo largo de África. En la actualidad, se estima que se matan entre 50 y 100 elefantes a diario para satisfacer la demanda.
En el marco de la reunión conservacionista CITES en Bangkok, la Primer Ministro tailandés, Yingluck Shinawatra, dijo que ella remediaría las leyes del país para prohibir el comercio legal de marfil.
La Primer Ministro reconoció que la legislación actual estaba siendo abusada: “Desafortunadamente, muchos usan a Tailandia como un país de tránsito para el comercio ilegal internacional de marfil”, dijo en CITES. Además, aprovechó la ocasión para informar que enmendaría la legislación actual para ponerle fin al comercio de marfil, uniéndose así a la normativa internacional. Lo que se espera ahora entonces, es que los cambios propuestos vayan a la protección de todos los elefantes del país: tanto de los salvajes como de los domésticos.
“Tal como los humanos, los elefantes también tienen sentimientos y emociones, por lo tanto necesitamos ser más cuidadosos con nuestro tratamiento hacia ellos. Es por eso que necesitamos aumentar el número de elefantes viviendo en su hábitat natural. Estamos empleando nuestra obligación CITES al cooperar con el combate internacional de tráfico de marfil”, declaró Yingluck Shinawatra.
La reunion del CITES se realizará hasta el 14 de marzo y considerará 70 propuestas de distintos gobiernos para regular el comercio de especies como osos polares, rinocerontes y tiburones.
Fuentes: BBC y Environment News Service.

