La tecnología LED llegó para quedarse en la iluminación de nuestras casa y ciudades. Lo único que faltaba era volcarlas a nuestras calles y ya hay países y ciudades que han decidido implementarla en las luces para direccionar el tráfico.
Las luces LED consumen un 60% menos de energía que las incandescentes que hoy en día usamos y más encima duran 10 años (mientras que las incandescentes sólo 6 meses).
Aplicar la tecnología LED a los semáforos ofrece ventajas adicionales ya que brillan más que las tradicionales, por lo que permite una mayor percepción por el conductor o peatón. Otra ventaja es que el mantenimiento tiene que ser cada una año, en comparación con las cuatro por año que se realizan hoy.

