El fotógrafo, Wojciech Kalka, de origen Tailandés, nos comparte esta perfecta fotografía que captura un increíble momento. En ella podemos ver cómo un monje comparte su comida con un enorme tigre, no sólo impresiona por lo enorme del animal, sino por la calma del hombre y la tranquilidad del felino. La fotografía dio la vuelta al mundo demostrando cómo el ser humano puede convivir con la naturaleza sin necesidad de dañarla, un increíble ejemplo, peligroso, pero increíble.


